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domingo, 21 de abril de 2013

Quijota de Vilcún

Una fotografía mía con algunos de elementos del disfraz del Quijote, hechos por mis compañeros para ser usados el "Día del libro". (Faltó mi escudera Manchita Panza)

De compañeros hasta amigos (un pequeño comentario)


Don Quijote y Sancho,
seguramente discutiendo
sobre sus aventuras.
Como la mayoría de las amistades, la de Sancho Panza y Don Quijote de la Mancha comenzó por la camaradería -en este caso la de un "caballero" y su escudero-.
Se unieron más por interés que por otra cosa, el uno por cumplir con el estilo caballeresco y el otro por las promesas que le fueron hechas, pero entre tantos pasos y aventuras, entre ayudas con desgano y preocupaciones, poco a poco la amistad se fue abriendo paso.
Ya en la segunda parte del libro es evidente que el cariño se ha instalado en sus corazones, cuando tras ser juntos objeto de la burla de los duques, Sancho devuelve con humildad su ínsula -que tanto había deseado- al darse cuenta que no tiene" pasta" de gobernador, y regresa junto al Quijote "al que echaba mucho de menos". 
Aunque ellos estuviesen locos me han demostrado que saben apreciar mucho más que los "cuerdos", que se ríen a sus costillas, las cosas que realmente valen la pena como los amigos, que son aun más preciados que las joyas puesto que son invaluables.

¿Cómo vamos?

Hasta aquí me he divertido muchísimo leyendo las aventuras de este desventurado, recuerdo especialmente como el Quijote se armó caballero, tras velar sus armas y pelear con algunas personas que estaban en la venta, luego ya con Sancho cada vez que veía acercarse alguien por el camino creía que se avecinaba una nueva aventura -que por lo demás fuese o no así, él se las arreglaba para hilarla-, y Sancho deseaba salir arrancando pero su amo se lo impedía, después discutían sobre lo ocurrido que generalmente eran fantasías pero el de la Triste Figura alegaba que eran reales, y como más terco que él no hay, había que darle la razón. 

Don Quijote y Sancho engañados,
creen que vuelan en este caballo.
Don Quijote cumple hasta el más pequeño detalle de las novelas de caballería, encomendándose siempre a su amada Dulcinea y mostrándose todo el tiempo presto a ayudar. En su caminar conoció a muchos personajes como Cardenio y Dorotea que mientras ayudan al barbero y al cura (que quieren hacer volver al hogar al Quijote), resuelven su drama de amor, alborota algunos funerales, presencia la astuta treta de Basilio para casarse con su amada, cambia su apelativo al "Caballero de los Leones" y es objeto de entretención de unos duques que al parecer no tienen nada más que hacer que burlarse de otros, puesto que movilizan a toda su servidumbre para reírse de ellos, ya que habían leído acerca de este singular caballero y su escudero en un libro que circulaba como "El ingenioso hidalgo don quijote de la mancha", aunque al final se dan cuenta que han jugado con nobles corazones, que no se dan cuenta como han sido utilizados. 
El caballero de los espejos se
retira derrotado.
Continuando con su camino el caballero y su escudero, se encuentran con el "Caballero de la Blanca Luna" que no es otro que Sansón Carrasco, uno más que se compadece de las locuras de este hombre y lo reta (por segunda vez ya que como "El Caballero de los espejos", contra todos sus pronósticos, perdió la batalla) en esta ocasión con éxito y lo envía de vuelta a su aldea por un año y claro el Quijote ha de cumplir como buen caballero. ¿Pero acabaran aquí sus aventuras? Espero que no porque me reído mucho y quiero continuar haciéndolo, dicen que reírse hace bien y alarga la vida ;D

martes, 9 de abril de 2013

Un clásico me espera

Miguel de Cervantes
Es hora de leer -como dijo mi profesora de lenguaje- "el clásico de clásicos"; la obra que sin haber leído -ni siquiera la contratapa- todos conocemos, en parte porque pertenece a nuestra cultura y en parte porque nos han hablado ya tanto del libro que pareciese que lo hubiésemos leído en muchas ocasiones  y aunque es seguro que existen una infinidad de adaptaciones que consumirían menos tiempo, agradezco la oportunidad de leerlo porque nunca habrá comparación entre leer un gran clásico y solo recibir la interpretación de otra persona.

Me han dicho que el libro de "Don Quijote de la Mancha" se mofa de la novelas de caballería, cuya esencia está en el tópico literario "arma et litterae", el que cumple a cabalidad Miguel de Cervantes, ya que luchó en diversas gestas por su rey y también dominó con maestría las letras.
Don Quijote nos invita a leer el
libro de sus aventuras.
Esta obra, "Don Quijote de la Mancha",- como dijo "Fany" en clases- solo es superada en traducciones por la Biblia, lo que refleja su relevancia y difusión universal. Pero, ¿Qué hay de la importancia personal que tuvo para Cervantes? Su vida estuvo poblada de caídas -como la de muchos otros "grandes"-, en el ámbito personal, intelectual y "caballeresco", pero me atrevería a decir -a partir de lo que he escuchado- que esto fue lo que le impulsó a escribir la que sería su obra maestra, mostrando  que lo que uno desea hacer y ser -su sueño-, que aveces no se concreta y otras te ves muy ¿tonto?, para los demás, intentado conseguirlo y podrías acabar por rendirte sin lograr tu objetivo. Espero que a Don Quijote no le ocurra esto. 

Los dos libros del Quijote en miniatura.
Por lo pronto me esperan muchas páginas en las que acompañaré a este caballero que al parecer tiene mucho de intenciones y sueños, y muy poco de cordura (al menos para resto).