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El juez firmará la sentencia
Es hora de firmar la sentencia final del libro y es esta: "Hay amores cortos y hay amores largos (...) este fue corto", (la misma que dio María a Saturno en cierta ocasión, en "Solo vine a hablar por teléfono"). Y aunque todavía me queda mucho por decir de este libro y de cada uno de sus cuentos, al hacer un balance, esa es mi conclusión. Porque sé que no lo recordaré como un todo presente, como me ha sucedido con otras obras, sin embargo hay algunos de sus cuentos que si reviviré con cariño, por eso digo que nuestro amor será corto, y volverán a mi como un "flash-back" algunas de tus partes, Doce cuentos peregrinos.

Los niños derramando luz
Los cuentos que más recuerdo son: "La luz como el agua" por su sabor a infancia, a niñitos caprichosos y juegos inocentes, pero lo que más me gusta es imaginarlos jugando en medio de ese mar seco, pero brillante y transparente, buceando entre muebles, dejándose llevar por un caudal de luz celeste, y que al terminar en vez de quedar mojados, quedaban brillantes. Me gustaría vivirlo. También me gustaron "Solo vine a hablar por teléfono", "El rastro de tu sangre en la nieve", que me "sonó" al libro La Tregua debido a que cuando por  fin Billy encuentra "su lugar", la persona con la que debe estar, ella se muere, dándole un duro golpe de realidad o más bien de soledad, tal como en la obra de Benedetti, y "El verano feliz de la señora Forbes" porque te da a entender -bueno a mí- que vale mucho más un instante de sinceridad que toda una vida de apariencias, y vale la pena luchar por vivir siendo solo tú. 

"Una princesa con los ojos bien abiertos"
Por otro lado están "El avión de la bella durmiente", me parece que su princesa estaba más despierta que ninguna, indiferente a cualquier galancete, echándole en cara la timidez de ese latinoamericano, así como el miedo de los "príncipes" a una princesa "bien despierta", y "Me alquilo para soñar", del que me sorprendió la descripción del poeta  Pablo Neruda, al parecer, un amante total de la buena mesa; ambas obras fueron para mi algo así como anécdotas de García Márquez, anécdotas que deseaba "descargar".
En cuanto a los cuentos restantes los agruparía, puesto que la mayoría habla centralmente de cómo se sienten los latinoamericanos en Europa, entregándonos una visión menos "turística" que la que solemos recibir, se me quedó mucho eso de que allá no creían ni aceptaban las supersticiones, ni siquiera cuando lo ven, como cuando Zavattini dice: "No sirve para el cine, nadie lo creería" refiriéndose a la "santa" de Margarito, aun cuando la literatura y el cine, son arte y como tal tienen la facultad de hacernos creer las ideas más descabelladas mediante el "pacto" que hacemos al ver o leer las obras, lo que también veo en "Tramontana"; mientras que "Diecisiete ingleses envenenados" deja sentir la vida agitada de aquel continente, demasiado para Prudencia Linero, donde la muerte llega y pasa, no se siente, tal cual estamos ahora: escuchamos a diario muertes y accidentes, pero ya son tantos que nos son indiferentes, (a menos de que nos toquen directamente). Espero que no se le ocurra esperar tanto como a Margarito, para ver al Papa, porque también se le iría la vida en ello y ya tendríamos dos personajes para canonizar.

Doña María y Noi
Aún me quedan algunos cuentos:  "Buen viaje, señor presidente" y "María dos Prazeres, que invitan reflexionar sobre la valoración del adulto mayor y los prejuicios formados a partir de una determinado oficio, como en el caso del ex presidente, a quien creen adinerado pero tacaño, por su modo de vida austero, pero la realidad era muy distinta puesto que no poseía mayor fortuna que sus pertenencias y su pasado. En ambos relatos son ancianos que estaban condenados a pasar sus últimos días en soledad.


Y por último tenemos: "Espantos de agosto", al leerlo pensé "este cuento lo he leído antes", pero no deja de gustarme su final, donde se produce ese quiebre genial entre lo real y lo fantástico, lástima que ahí termine y ese sea el único "espanto".

Con esto termina una parte de esta relación "Doce cuentos peregrinos", después de haber contado gran parte de lo que me has inspirado, solo me queda por decir que me dejaste una sensación de tranquilidad, de relajación, porque tus cuentos son agradables pero sin mayores sobre saltos, son pacíficos. 
Y ahora tú vuelves al letargo mientras yo comienzo un nuevo libro. 

Mi próxima lectura
PS: No hubo ninguna partera para dedicarle una entrada :C.

  

3 comentarios:

  1. jajajaa es una entrada realmente entretenida, agradable al lector y roba sonrisas en algunas partes, como por ejemplo cuando hablas de "El avión de la bella durmiente".. Galancete¿? jjaja eso me dio risa :D. No había pensado en eso, que en realidad esa bella princesa durmiente, sea más despierta que todos nosotros juntos, manteniéndose al margen con los "jotes". En fiin, me encantó esta entrada <3 y la leí delante de ti :B

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  2. En la mañana no pude comentar, pero ahora lo hago... me encantó tu ultima entrada, pero sabes algo, es una suerte que este haya sido un amor corto porque si hubiese durado más.... es una lectura liviana, me atrevería a decir no difísil de entender, pero aun prefiero leer novelas, sobre todo esas que tienen acción e innumerables aventuras. Me acordé sobre el texto de preuniversitario, el de la bella durmiente, y como dije esa vez a los hombres les gustan las mujeres ciegas, sumisas y sin opinión ( interpretando el texto de la guía :) claro) y creo que ese hombrecito del aeropuerto buscaba lo mismo, solo contemplar una envoltura.

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  3. Te conocí por casualidad, pero me quedo, me encantó tú blog!

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