RSS
Facebook
Twitter

Considero que me he mantenido bastante lejos de ser lector ideal del Arte de amar -como deseaba antes de leerlo-, no obstante resulta imposible dejar de obtener un consejo o una lección de parte de esta obra puesto que, ya sea con éxito, ya sea sin él - lo más probable-, todos hemos intentado amar, por lo cual es inevitable la catarsis al identificar sino todos, algunos de los propios desaciertos en el amor. 
Personalmente este tipo de obras -como dije en mi primera entrada- parece no congeniar conmigo, puesto que su comprensión integra a veces me resulta complicada, pero este libro me ha enseñado que gran parte de dicha falencia obedece al hecho de vivir haciendo de todo y todo a la vez, de modo que al final del día nada es lo que he comprendido y hecho de verdad,  por esto me atrevo a decir al lector que desee aventurarse con esta obra, debe concentrarse en ella, estar como se dice ojo al charqui para lograr una comprensión efectiva; también le digo que para su lectura es necesario verse a sí mismo como efector de los errores que nos presenta el autor, con una mirada autocrítica. Es sorprendente y a la vez decepcionante advertir la cantidad tan recurrente de faltas que consideramos correctas en nuestros intentos de amar, que acaban tan solo en miserables intentos por ser amado. Algunos de estos errores son, por ejemplo, - y según nos dice Fromm- privilegiar el objeto por sobre la facultad de amar, convirtiendome yo y al otro en objetos de mercado, exhibiendose en una vitrina con sus mejores disfraces, dispuestos a realizar la transacción (relación), siendo el mayor, entre muchos otros que descienden
de este, creer que "no hay nada que aprender sobre el amor", lo que desde el punto de vista del autor resultaría imposible, ya que nos lo presenta como un arte, en contra posición con la idea más difundida existente donde el amor consiste en una sensación placentera, pero senos hace ver que este arte requiere mucho más que disposición para enamorarse, requiere de trabajo -que es inherente al amor-, requiere cuidado, conocimiento, respeto, concentración, paciencia, fe, amor a si mismo y por tanto amor a todos. Como puedes ver el amar no se limita a un vacuo golpe de pasión, que se deteriorará fácil y prontamente, sino que requiere de mucho esfuerzo, reclama ser lo más importante en nuestras vidas, que dejemos de subordinarlo a cuestiones que verdaderamente no nos llenan, tapando ese vacío con pseudosoluciones. 
Este destacado psicoanalista, entre otras cosas, nos enseña que la única solución al problema existencial de la humanidad es el amor, que si bien demanda nuestra total entrega, resultaría incomparable salvar la separatidad y alcanzar la verdadera unión, la única donde puedo conocer verdaderamente a alguien al experimentarlo, al lograr la fusión integral con esa persona, permaneciendo aún siendo dos, sin absorvernos pero unidos, y por medio de esa persona encontrarme con migo mismo, y con el mundo,con la humanidad, entonces habré logrado amar verdaderamente, habré logrado la practica del arte de amar. 
Empero antes de poder lograr amar de forma madura, debemos cambiar el concepto de amor que tenemos socialmente, dejando atrás todas las formas de psudoamor y pseudounión, dejar de ser dominados por la corriente, y de contagiarnos de los "valores" de hoy, que nos invitan a tragar el mundo, a llenarnos de basura, y por ende a permanecer vacíos, la última invitación del hombre es a practicar esta actividad, a hacer uso del mejor de sus poderes, convirtiendo el amor en un fenómeno social, aniquilando nuestra función de engranaje pasivo en la gran maquina económica que es nuestro mundo. 
Para finalizar diré que considero que el amor es un tema para cada ser diferente, puesto que no existen dos seres iguales en este mundo, por ejemplo, para algunos es una decisión, para otros una pasión, una enfermedad, un sentimiento, y para Fromm un arte y una actividad, de modo que la puerta al análisis siempre quedará abierta, lo importante es rescatar de quién nos entregue sus ideas fundamentadas y claras, lo mejor de ellas, sin sentirnos obligados a seguir una norma, porque perdería lo bello de nuestra propia realización, dejaría de ser la entrega de uno mismo, y ya no habría unión, no habría intuición, para seguir mi correcto camino hacia amar. De esta forma dejo abierta la invitación para quien desee aprender a amar y nutrirse de nuevos puntos de vista,  ahí está la teoría de Fromm, en el Arte de amar, lista para seguir siendo descubierta, comprendida y practicada por quién así lo desee. 

0 comentarios:

Publicar un comentario