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miércoles, 24 de julio de 2013

Tortura

Después del "tour" por el Minimor, debo decir que les fue peor de lo que yo pensaba. Perdimos de vista a Julia, pero nos quedamos con Winston, que comenzó en una celda de la cárcel común, atestada de personas, donde los miembros del Partido eran quienes más temían, los proletarios por su parte parecían hasta habituados a esas situaciones, luego vino otra celda, pero esta ya no era tan común, ahora sí debía estar en el Ministerio del Amor, aquí ya nadie tenía confianza, solo terror y hambre.

Se encontró con varios "personajes", como un hombre con cara de rata que parecía guardar comida en sus mejillas, otro esquelético, y hasta con conocidos, ni más ni menos que Parsons el  fanático amante del Partido ¡aquí!, pobre, su hijita lo delató porque hablaba en sueños en contra del Partido -¿será que inconscientemente todos lo odian?¿Que se acerca la contra-revolución?-, pero las sorpresas no se detienen ahí, O'Brien, también llegó allí pero no para salvarlo como él pensaba, sino hacerlo uno de los suyos, para que creyese en el Partido.
 De aquí en adelante comenzarían las torturas para Winston, al principio pensé que sería como las "típicas", pero el Ingsoc va más allá, no les basta con doblegar tu cuerpo, con la humillación física, quieren dominar tu mente, que seas arcilla en sus manos y creas con todo tu ser lo que ellos dicen, te quieren convertir en un maestro del doblepensar, tal como lo eran los miembros del partido interior, que se movían con pasión por sostener una guerra que sabían eterna, que creían que Oceanía obtendría la victoria y al mismo tiempo sabían que eso nunca llegaría.
Así es como me imagino que debe haberse visto
 Winston
Como luchó Smith por defender su certeza de que 2+2= 4, por sentir que él tenía control sobre su propia mente y que sus recuerdos eran reales, pero ese dolor en todo el cuerpo que lo dominaba, que lo hacía desear creer lo que le decía terminó por doblegarlo, aunque también tuvo un fuerte efecto verse a si mismo convertido en una piltrafa de ser humano, un saco de huesos, sucio, apunto de ser derrumbado con la más mínima brisa - debe ser impactante mirarte en un espejo y ser irreconocible para ti mismo-. Luego de vivir entre episodios entrecortados, donde estaba siendo torturado y donde dormitaba, vinieron tiempos relativamente mejores donde comenzó a tener una mejor salud y a creer en el Partido, pero aún había algo que mantenía su conciencia viva: el recuerdo de Julia; y eso lo llevo a la "habitación 101", qué había ahí preguntó en una ocasión a O'Brien, "todo el mundo lo sabe" le había dicho, porque ahí está lo que tú más temes, tu peor miedo, tu fobia.

Espero que Winston lo aguante, aunque el Partido no se detiene ante nada, avanza como un tanque de guerra, abatiendo todo lo que encuentra a su paso, pero ellos habían prometido con la misma tenacidad no traicionarse, bueno si vencen al Partido aunque sea mentalmente, debes averiguarlo leyendo, porque sería muy aburrido que yo contara toda la historia y ya he dicho más que bastante. 

2 comentarios:

  1. Me deprime un poco el final de Winston, siempre quiso y luchó por defender sus ideales, pero termino siendo doblegado como todos! Es como que uno siempre tiene esas ganas de defender lo que piensa y no dejar que nadie te influencie... D: es como que me desespero :(
    Me encanta como escribes y siempre se me queda alguna frasesita, con esta se me quedo: "quieren que seamos como arcilla en sus manos"
    Te quiero <3

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    Respuestas
    1. De acuerdo con Claudia, la metáfora de la arcilla en sus manos calza perfecto.

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