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viernes, 20 de septiembre de 2013

Fe para avanzar

Para muchos la obra El Alquimista es hermosa y les ha causado gran impacto por distintos motivos, claro, todos tenemos una percepción distinta del mundo y de lo que leemos, y como dice la misma obra, no todos vemos las mismas "señales" en las mismas cosas.
Lo que mayor impacto causó en mí fue la búsqueda de la realización de los sueños. En primer lugar el de un sueño, que es también un anhelo, un deseo, lo que sabes que quieres pero dudas si debes, o simplemente no nos atrevemos y nos quedamos esperando una mejor oportunidad para partir a realizarlo; así como el vendedor de palomitas que quería viajar pero prefirió esperar y tener una posición social mejor antes que perseguir su felicidad. Y en segundo lugar un sueño "literal", el del tesoro que estaba en tierras extrañas o mejor dicho nuevas.
Dudo mucho que yo me atreviese a seguir un sueño con tanta tenacidad, a dejar todo para seguir y realizar mi "Leyenda Personal", hace falta coraje y mucha fe para emprender tal empresa, por lo demás no se me da muy bien lo de las señales, creo que si yo fuera Santiago hubiera dado muchos más tumbos antes de lograr algo, me hace falta decisión, algo fundamental para dar el primer paso y el más importante. Quizá hubiese seguido el sueño de viajar, pero el del tesoro sería para mí una verdadera locura; esto me hace pensar en que los grandes cambios fuesen para bien o para mal, los realizaron personas valientes que se atrevieron y no se quedaron estancados, y que a sí como su decisión, fue también de vital importancia su fe, sin ella la célula jamás habría sido descubierta, porque no hubiese habido en Hooke el brío para seguir creando e investigando y no creer que solo perdía el tiempo, ni lo hubiese habido en los personajes de nuestra historia en todas sus áreas. 
Santiago también necesitó fe para permanecer en la búsqueda de su sueño aun cuando el camino se ponía cuesta arriba y perdía todo lo que hasta ese momento creía suyo, pero todo "eso" eran cosas materiales, ¿qué valía el dinero en comparación con su vida y sus sueños? ciertamente nada; esto me recuerda un versículo de la Biblia que dice: "donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón" (Lucas 12:34), si se permanece amarrado a los afanes de la vida como el dinero estos no permitirán avanzar hacia la felicidad, si Santiago hubiese preferido aquellas cosas jamás habría viajado, ni aprendido a ver las "señales", a escuchar su corazón -que no buscaba el dinero-, ni conocido a Fátima, sería como el joven rico, que a pesar de querer seguir a Jesús su amor por la riquezas se lo impidió (Lucas 18). 
Hasta este momento me he divertido y he reflexionado con la historia de este joven valiente, al que le sobra la paciencia para esperar tranquilo las señales a través del "Lenguaje del Mundo", mientras el Universo conspira para llegue a su sueño y a su felicidad, además tiene la seguridad de que nunca está solo, de que nunca  lucha solo, sino que puede hablar con el "Mundo" y puede seguir las señales de Dios, que sabe sus caminos y conoce su corazón, su fe y su amor, y lo guiará hasta su meta. 

domingo, 8 de septiembre de 2013

Nos espera una aventura

Paulo Coelho
Nuevo mes, nueva lectura, esta vez El alquimista, cuyo autor es Paulo Coelho, escritor brasileño que a sus 66 años ha vivido abundantes experiencias, pasando desde estar interno en una clínica psiquiátrica hasta ser el  best seller en la gran mayoría de los países donde sus obras han llegado.
Coelho desde joven debió de enfrentarse a la oposición de la familia a sus anhelos literarios, quienes deseaban otro futuro para él: la ingeniería. No obstante, fueron incapaces de doblegar sus ímpetus de escritor, ni con reglas, ni con siquiatras y electroshock (para tratar su supuesta locura), solo conseguían aislarlo más en su mundo, mientras que su relación con la literatura iba siempre creciendo: comenzó por leer, luego concursos escolares -donde fueron sus primeros triunfos-, y el teatro por el que dejaría la carrera de derecho. Más tarde, Paulo se presentara rebelde ya no ante sus padres, sino ante la dictadura que se desarrolla en su país, aunque esto costará la nueva privación de su libertad y el riesgo de muerte, de la que solo se libra diciendo que está loco, esto provoca en él un replanteamiento para llevar una vida más tranquila.
Una de las portadas de
 "El Alquimista"

Sus primeras incursiones en la vida laboral habían sido como escritor de letras para algunos músicos, pero el crear su segundo libro (y mi próxima lectura), El Alquimista, que alcanzó el record Guinness de ser el más vendido en Brasil, lo llevará a una imparable carrera de escritor con gran éxito de ventas, cuyas palabras lo harán conocido en prácticamente todos los rincones del mundo. Pero no todo es tan bueno, cierta parte de la crítica, como suele ocurrir con los escritores "más vendidos", lo considera deficiente e incluso como un plagiario.
Averigüar si su obra es solo un producto de masas y no de arte, esta vez me corresponde a mí, aunque mi visión a priori es positiva, influenciada, tal vez, por algunas personas quienes lo consideran bastante entretenido, una apasionante aventura que hay que leer, un increíble viaje en busca de un tesoro. Ahora no me queda más que embarcarme en él. 

jueves, 29 de agosto de 2013

Meditemos en el amor

Mientras avanzo en el libro El arte de amar, en este nuevo comienzo junto a él -el primero fue algo fallido-, está haciendo las veces de espejo, uno duramente franco que me ha hecho ver las falacias del amor, del amor como yo creía que era, y como me lo ha mostrado mi cultura.
Muchas veces creí que buscamos vernos mejor o ser mejores por sentirnos bien con nosotros mismos, pero a medida que leía me daba cuenta que solo buscamos seguir los estereotipos que el mercado califica como la mejor opción para enamorarse, la mejor opción para ser "objeto" de amor, sin embargo el verdadero y maduro amor es el que conoce en profundidad, allí donde mis caretas ya no sirven, donde mi inseguridad -basada en el hecho mismo de no cumplir con el estereotipo- se hace evidente, donde estoy a expensas del otro pero si hemos aprendido a amar no tendremos miedo, porque estamos activamente preocupados por otro, le conocemos, le cuidamos, le respetamos : lo amamos y no necesitamos que se estandarice, ya que lo amamos en sus diferencias, en su desarrollo completo sin muletillas, en su esencia.
Por otro lado, esta obra me hace percibir nuestra sociedad como un ambiente absolutamente inhóspito para el amor, en primer lugar porque nos hace sentir malogrados en muchos sentidos (por dar ejemplos, en como debiéramos ser físicamente, intelectualmente o como debiéramos actuar), provocando así el desamor hacia nosotros mismos, y por tanto nos mutila para amar a otros; y en segundo lugar porque nos entrega un concepto muy erróneo e idealizado del amor, algo así como un manual de "cómo NO lo deberías hacer". Encontramos la palabra "amor" prácticamente en todas partes, pero la gran mayoría nos habla de un amor compulsivo, desesperado o sufrido; creo que esto se debe principalmente a que nos hace falta pensar, tener la voluntad de meditar entorno al amor, a su importancia, a lo que verdaderamente significa, como podríamos practicarlo, y el lugar que deberíamos darle en nuestras vidas, de hecho existen estudios que demuestran que la "meditación produce un incremento de la actividad cerebral en las zonas relacionadas con las emociones positivas y una disminución de la actividad en las zonas relacionadas con la ira y la depresión"12, por otro lado meditar ayuda a recordar  lo que hemos hecho durante el día, a reconsiderar nuestros errores, como por ejemplo, controlar los impulsos negativos3 , o aprender como mejorar nuestras relaciones. Ante esto Fromm ha hecho un excelente trabajo, ha aprovechado de la mejor manera su tiempo, dedicándoselo a una de las facultades más maravillosas del hombre: amar, y en un última instancia nos ha facilitado la tarea a nosotros.
Ahora debo continuar descubriendo los errores que cometo en mi intento por amar, que de seguro no sonCuentos de Eva Luna en uno de sus cuentos, "Vida interminable", que por cierto me fascina, este trata de una pareja que ha logrado la unión al punto de parecer hermanos, pero hay algo que empaña un poco su felicidad, no es un tema para nada menor pero el amor que ellos se tienen ha podido más, alcanzando a llevar una vida armoniosa y contra toda expectativa, larga; pero esto no solo es cuestión de literatura, sino que también está en la opinión de algunos profesionales de la medicina, como es el caso del doctor Miguel A. Römer, quién califica al amor de "imprescindible" en el "arte y ciencia" de la medicina, especialmente en la relación medico-paciente.
pocos, pero vale la pena  mejorar en una de las más portentosas actividades que podría hacer, puesto que está demostrado que el amor es la mejor arma existente para enfrentar la vida y los baches que podamos encontrar en ella, lo demuestran aquellos enfermos que han sido capaces de sobreponer a enfermedades terminales gracias al amor, como podrías leer en el libro
Como puedes ver existen bastantes razones de peso para otorgarle al amor el lugar que se merece en nuestras vidas y en nuestro pensamiento, perdemos demasiado tiempo en actividades "productivas para el futuro", que yo más bien llamaría bolsillo. -Considero- nos hace falta paciencia, calma para ver las cosas con mayor claridad y no tener que lamentarse en una posible vejez por haber desaprovechado la vida en obtener un vacuo éxito, no digo con esto que tener metas sea algo negativo, pero tiene razón Fromm al preguntarnos: "¿Sucede acaso que sólo se consideran dignas de ser aprendidas las cosas que pueden proporcionarnos dinero o prestigio, y que el amor, que "solo" beneficia al alma, pero que no proporciona ventajas en el sentido moderno, sea un lujo por el cual no tenemos derecho a gastar muchas energías?". Dejo abierta esta interpelación del autor para que reflexionemos en cuanto a lo que queremos tenga verdadera importancia en nuestras vidas, y para invitar al lector a introducirse en las ideas de este, aunque no concordemos con todas ellas -que es lo más probable- el conocimiento nunca ha de sobrar, sino que ha de prosperarnos, puede ser la razón para la cita en el prefacio del escritor:

"Quien no conoce nada, no ama nada. Quien no puede hacer nada, no comprende nada. Quien
nada comprende, nada vale. Pero quien comprende también ama, observa, ve... Cuanto mayor
es el conocimiento inherente a una cosa, más grande es el amor... Quien cree que todas las
frutas maduran al mismo tiempo que las frutillas nada sabe acerca de las uvas."
PARACELSO

sábado, 17 de agosto de 2013

Amor subordinado

Paseando en Internet puedes encontrarte con muchas cosas, aunque generalmente lo que está más a la mano resulta ser lo más inútil, pero esta vez me he topado con algo interesante: un nuevo concepto -como era de esperarse en inglés-, este es "phubbing", compuesto de las palabras "phone", teléfono y "snubbing", desairar, y que encierra esa incomoda y desagradable situación que se produce cuando alguien prefiere prestar atención a su celular antes que a su compañía en una reunión social. 
Las pocas páginas donde se puede encontrar información acerca de esto, nos hablan de un joven australiano gestor del movimiento, que hace un llamado un tanto irónico, pero que tampoco suena tan descabellado, a dejar de lado ese aparatito y vivir en el mundo real, evitando así "el fin de las relaciones". 
Este tema es para mí digno de atención y esta vez me enfoco en él desde la lectura de El arte de amar, mientras Erich Fromm ya  hacia mediados del siglo XX hacía un esfuerzo por ayudarnos a mejorar nuestras relaciones y enseñarnos un poco de su teoría del amor, hoy en nuestro siglo el objetivo parece ser el opuesto, nuestras flechas apuntan  a la "separatidad". Fromm no podía tener más razón, bueno no es tan difícil en una sociedad manipulable saber cual será su camino, puede ser su libro un intento por desviarnos, pero están tan enfrascados nuestros deseos y metas, tan socializados, que su llamado cae en tierra estéril. 
Como él dice, en el fondo todos deseamos amar, pero si nos preguntan por nuestro panorama para el futuro el amor y la felicidad suelen estar subordinadas al éxito, lo demuestra la típica pregunta "¿Entre salud dinero o amor que prefiere? El amor no es el vencedor.
Mientras escribo cobra cada vez mayor sentido esta obra, al leerla pensé "esto ya lo había escuchado, para que otra vez", pero veo que por más que lo escuchemos, no cambiamos, el amor es visto como algo fácil de obtener, y por lo tanto algo que se puede poner bajo la tecnología, mientras esperamos sentaditos un "flechazo", pero resulta ridículo esperar que nos "llegue" el amor, en primer lugar porque nadie va a "llegar" a amarte, todos buscamos con egoísmo alguien que nos quiera, que esté ahí para entregarnos, a nosotros no al otro, primero está mi estado, mi publicación, mi juego, yo (tal como Homero necesita a Marge para que lo ame); no obstante, dice Fromm, que esta supuesta sobrevaloración del yo solo es desconfianza, si realmente me valorara sabría también que el otro tiene las mismas necesidades y  le duele que lo ignoren, bien dice que amamos en la medida que nos amamos a nosotros mismos, evidentemente amamos más al celular. En segundo lugar porque amar no es algo que sucede, sino algo que se aprende, en lo que se trabaja para obtener un buen fruto -como  nos explica en su libro-, es un arte y por lo tanto requiere conocimiento y esfuerzo; prefiero que sea así, por algo dicen "lo que fácil viene, fácil se va" y de todas maneras aquello por lo que nos esforzamos cobra mayor valor.
Hoy el llamado ni siquiera es aprender a amar, parece mucho pedir, es solo a soltar el celular y ver a quienes tienes a tu lado, es posible que haya en ellos algo mucho más hermoso en lo que trabajar, por lo que luchar, en vez de atormentarse por tener el ultimo celular o encontrar una señal abierta de wi-fi.

sábado, 10 de agosto de 2013

Esperanzas

Para ser sincera la lectura de El arte de amar, no me entusiasma demasiado, más bien, la estaba temiendo puesto que, a decir verdad, ejemplares que creo son similares a este, leídos anteriormente como Siddhartha y Demian (ambos creación del mismo autor: Hermann Hesse), aunque he tratado de entenderlos con todas mis fuerzas sin morir en el intento, no he podido, todo lo que había de comprender
estaba muy lejos de mí.
Pero este es un nuevo libro y quiero que se cante una nueva historia, aunque esta disposición no se debe únicamente a mi misma, sino que también a lo que he leído acerca del ejemplar y sobre todo de su autor. El progenitor de El arte de amar, Erich Fromm, es de origen judeoaleman, vivió casi -por cinco días- 80 décadas a partir de 1900 y durante su paso por este mundo fue un reconocido psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista. Sus orígenes me traen a la memoria nuevamente a Hermann Hesse, nacidos al amparo de familias muy apegadas a su religión -en este caso la judía- para luego ante, lo que yo creo, no es más que la semilla de la duda, deciden salir al mundo a buscar respuestas. Hesse se encausó en una constante introspección, mientras que Fromm tendría una visión más social, pero ambos fueron a parar en el mundo de la psicología. 

Y aquí viene lo que más me agradó de este escritor, sus similitudes con Orwell, me agradó porque me brinda un esperanza de que lo que se viene será bueno, de que podré acercarme al denominado lector ideal y comprender verdaderamente este libro y a su vez encantarme con él, tal cual me sucedió con 1984. Su primera similitud es haber vivido las peores catástrofes mundiales, luego el rechazo tanto a los gobiernos totalitarios como al modelo capitalista y su simpatía por las ideas comunistas, su visión de una humanidad dualista que "doblepiensa" y vive en la "biofilia-necrofilia", en una constante antítesis y por ultimo su pronóstico de nuestros tiempos.
Un pronóstico, que creo bastante acertado -según lo que he leído-, donde se ha permitido que el mercado y prácticamente todo adquiera más valor que el amor.

Tengo toda la disposición a comprender este ejemplar, rescatando lo que su autor desee enseñarnos, y superar así, la barrera entre este "tipo" de libros y yo.


Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Erich_Fromm

miércoles, 24 de julio de 2013

Tortura

Después del "tour" por el Minimor, debo decir que les fue peor de lo que yo pensaba. Perdimos de vista a Julia, pero nos quedamos con Winston, que comenzó en una celda de la cárcel común, atestada de personas, donde los miembros del Partido eran quienes más temían, los proletarios por su parte parecían hasta habituados a esas situaciones, luego vino otra celda, pero esta ya no era tan común, ahora sí debía estar en el Ministerio del Amor, aquí ya nadie tenía confianza, solo terror y hambre.

Se encontró con varios "personajes", como un hombre con cara de rata que parecía guardar comida en sus mejillas, otro esquelético, y hasta con conocidos, ni más ni menos que Parsons el  fanático amante del Partido ¡aquí!, pobre, su hijita lo delató porque hablaba en sueños en contra del Partido -¿será que inconscientemente todos lo odian?¿Que se acerca la contra-revolución?-, pero las sorpresas no se detienen ahí, O'Brien, también llegó allí pero no para salvarlo como él pensaba, sino hacerlo uno de los suyos, para que creyese en el Partido.
 De aquí en adelante comenzarían las torturas para Winston, al principio pensé que sería como las "típicas", pero el Ingsoc va más allá, no les basta con doblegar tu cuerpo, con la humillación física, quieren dominar tu mente, que seas arcilla en sus manos y creas con todo tu ser lo que ellos dicen, te quieren convertir en un maestro del doblepensar, tal como lo eran los miembros del partido interior, que se movían con pasión por sostener una guerra que sabían eterna, que creían que Oceanía obtendría la victoria y al mismo tiempo sabían que eso nunca llegaría.
Así es como me imagino que debe haberse visto
 Winston
Como luchó Smith por defender su certeza de que 2+2= 4, por sentir que él tenía control sobre su propia mente y que sus recuerdos eran reales, pero ese dolor en todo el cuerpo que lo dominaba, que lo hacía desear creer lo que le decía terminó por doblegarlo, aunque también tuvo un fuerte efecto verse a si mismo convertido en una piltrafa de ser humano, un saco de huesos, sucio, apunto de ser derrumbado con la más mínima brisa - debe ser impactante mirarte en un espejo y ser irreconocible para ti mismo-. Luego de vivir entre episodios entrecortados, donde estaba siendo torturado y donde dormitaba, vinieron tiempos relativamente mejores donde comenzó a tener una mejor salud y a creer en el Partido, pero aún había algo que mantenía su conciencia viva: el recuerdo de Julia; y eso lo llevo a la "habitación 101", qué había ahí preguntó en una ocasión a O'Brien, "todo el mundo lo sabe" le había dicho, porque ahí está lo que tú más temes, tu peor miedo, tu fobia.

Espero que Winston lo aguante, aunque el Partido no se detiene ante nada, avanza como un tanque de guerra, abatiendo todo lo que encuentra a su paso, pero ellos habían prometido con la misma tenacidad no traicionarse, bueno si vencen al Partido aunque sea mentalmente, debes averiguarlo leyendo, porque sería muy aburrido que yo contara toda la historia y ya he dicho más que bastante. 

domingo, 21 de julio de 2013

El clímax

Aquí estamos otra vez en los zapatos de Winston, todo va normal, es decir igual de mal, pero le dicen que todo está mejor, pero no podía ser tan gris, y... ahí está la luz, una puertita de libertad.
Quién lo diría, si la odiaba por saber que anhelaba tener sexo con ella pero jamás lo tendría, que la mataría por delatora, y resulta ser que era todo menos lo que él creía, nada de pureza ni amor al Partido, pura audacia y promiscuidad, pura pobre rebeldía, eso es Julia, la amante de nuestro amigo, que no lo perseguía para descubrir sus delitos sino para ayudarlo a realizarlos.
Sexo: un instinto aún
sobreviviente
Esta jovencita fue capaz de eludir la estricta vigilancia para hacerle saber a Smith que lo quería, y que deseaba estar con él, dándole instrucciones con una precisión militar para lograr una "cita". Su primera reunión fue en el campo -me sorprendió que existiesen lugares así en la historia, ya que con la guerra constante y como hablamos de una distopía imaginaba que la naturaleza era solo un recuerdo, y solo quedaba lo básico para sobrevivir y sortear la guerra-, bueno hablábamos de su primer encuentro, que será el principio de una unión más fuerte, pero que no creo que pueda llamarse amor, podría ser cariño, lo digo porque al parecer el Partido ha logrado erradicar los sentimientos del pueblo que se encuentra bajo su influjo, solo quedan los instintos básicos, como el sexo, pero aun así para Winston esto es rebeldía, esto puede ser el inicio de algo mayor. Aunque sabía que esta unión apuntaba a "ese" fin, al principio Julia no le inspiró deseo, pero sí quedó maravillado con el acto que ya había visto en sueños, de una joven que se quita el traje de obrero y el asqueroso cinturón que representa su falsa castidad, con un gesto despreocupado y desdeñoso, "aniquilando toda su cultura".
Julia y Winston en la "aniquilación de su cultura",
su primer encuentro
Este fue su primer encuentro, luego siguieron visitas intermitentes, tan pocas como lo permitía la "semana del odio" que tenía a todos con los nervios de punta trabajando como locos, -algo así como fin de semestre en el colegio-, pero cada vez el deseo de estar juntos era mayor, dejó de ser una posibilidad para convertirse en un necesidad. Lo anterior llevó a Winston a considerar la descabellada idea de tener un lugar propio, allí en ese cuartito que antes le había ofrecido sin ganas pero con esperanza el señor Harrintong, el de la tienda de antigüedades. Lo hizo, ya no tenía nada que perder, el peor crimen, que como él decía, encerraba a todos ya estaba cometido, el crimental, y cometido este ya no había vuelta atrás, tarde o temprano lo descubriría, y haya hecho más o menos, lo castigaran igual, tendrá que confesar de todas formas cosas que jamás pensó, así que mejor era aprovechar el tiempo que tenía, y hacerlas disfrutándolas. Así comenzaron una pequeña "vidapropia" juntos, algo imperdonable para el Partido.

Además, sus sospechas sobre la oposición de O'Brien al Partido eran ciertas, y junto a Julia, se unió a la Hermandad, de la cual ni siquiera los mismos miembros tenían más conocimiento que el necesario, o más bien básico, su única fuente de información, el Libro, que contenía todo lo que él ya sabía, todo lo que ya había maquinado, lo que hacía que se creyese a sí mismo loco, una "minoría de uno", pero no era así, allí estaba todo ¡era cierto!, y había más que pensaban como él, una luz de esperanza brillaba sobre sus cabezas, aunque no hiciera mucho efecto alumbrando la de Julia, que como dije era una pobre rebelde, pobre, porque aunque estaba en contra de todo lo que la rodeaba, el radio de acción de su pensamiento únicamente actuaba sobre su vida, y no tendría mayor efecto nunca sobre el resto, porque tampoco le importaba.

Me fascina esta parte de la obra en la que estamos, donde todo va viento en popa, con su convivencia, con la Hermandad, con ir contra el Partido, pero tú sabes que algo tiene que pasar y lo esperas con ansias. Me imaginaba miles de alternativas: una revolución, que asesinen a Julia, que ella siempre si haya sido una delatora, que Winston se suicide de cobarde, podían ser tantas cosas, pero nunca me imaginé que en ese lugar, en ese momento cuando precisamente de esperanza habla Smith, todo parecía más duradero, pero no ...


«..."Nosotros somos los muertos; el futuro es de ellos", pensó Winston pero era posible participar de ese futuro si se mantenía alerta la mente como ellos, los proles, mantenían vivos sus cuerpos. Todo el secreto estaba en pasarse de unos a otros la doctrina secreta de que dos y dos son cuatro. 
Momento en que se revela la telepantalla 
- Nosotros somos los muertos - dijo Winston.
- Nosotros somos los muertos - repitió Julia con obediencia escolar.
- Vosotros sois los muertos - dijo una voz de hierro tras ellos.
Winston y Julia se separaron con un violento sobresalto. A Winston parecían habérsele helado las entrañas y, mirando a Julia, observó que se le habían abierto los ojos desmesuradamente y que había empalidecido hasta adquirir su cara un color amarillo lechoso. La mancha del colorete en las mejillas se destacaba violentamente como si fueran parches sobre la piel.
- Vosotros sois los muertos - repitió la voz de hierro.
- Ha sido detrás del cuadro - murmuró Julia.
- Ha sido detrás del cuadro - repitió la voz -. Quedaos exactamente donde estáis. No hagáis ningún movimiento hasta que se os ordene.
¡Por fin, aquello había empezado! Nada podían hacer sino mirarse fijamente. Ni siquiera se les ocurrió escaparse, salir de la casa antes de que fuera demasiado tarde. Sabían que era inútil. Era absurdo pensar que la voz de hierro procedente del muro pudiera ser desobedecida. Se oyó un chasquido como si hubiese girado un resorte, y un ruido de cristal roto. El cuadro había caído al suelo descubriendo la telepantalla que ocultaba.
- Ahora pueden vernos - dijo Julia.
- Ahora podemos veros - dijo la voz -. Permaneced en el centro de la habitación. Espalda contra espalda. Poneos las manos enlazadas detrás de la cabeza. No os toquéis el uno al otro.»
La primera vez que leí este trozo me sobresalté, tanto o más que ellos, -primer libro que lo logra-, y las veces siguientes también lo hizo pero ya no tanto -bueno quizá porque ya la he leído muchas veces-. De aquí en adelante me imagino que viene la tortura, golpes, dolor, hambre, humillación, gritos. 
Veremos de que están hechos nuestros amigos -que frío sonó eso-, en esta parte podía haber afirmado con seguridad que aguantarían y aunque muriesen no los habrán vencido, habrá que ver como los tratan en el Ministerio del Amor, aunque es seguro que lo único tierno que tiene es su nombre, en la próxima estrada veremos cómo les fue en su tour