"Solo vine a hablar por teléfono", seguramente este cuento de "Gabito" es uno de los que se convirtió en película o serie de televisión, digo esto porque se parece a algunas de terror que he visto, y la verdad, lo que le sucede a María es para asustarse: Quedar en pana, en una carretera sola, justo bajo una tormenta y que, cuando pides auxilio solo te haga caso una pareja que lleva otras mujeres dormidas y ¿lo peor? donde te dejan, -realmente es de película-.
Esta mujer es una mexicana que se encontraba viviendo con su pareja, Saturno, en Barcelona, ciudad que a ambos había enamorado razón por la que decidieron quedarse allí, donde él trabajaba como mago y ella era su brazo derecho, su complemento. Pero, al parecer, la relación no era tan sólida como yo creía, puesto que la confianza -pilar fundamental para cualquier vinculo-, de parte de Saturno, estaba bastante enflaquecida.
Tras la desaparición de María de Cervantes, lo primero que hizo su "conejo" fue preguntarse qué sería la vida en aquella ciudad sin ella, y me pareció que la amaba de verdad. Pero ese pensamiento me duró poco: ¿dónde quedó el amor, cuando la única posibilidad que le cabía en la cabeza era que su pareja se había ido con otro? Está bien, hay que admitir que nuestra chica no se portó muy bien antes: Se casó a escondidas en un arranque de amor adolescente, al poco tiempo se fue con otro, y también lo dejó a él, Saturno. Pero, cito: "no amaneció en casa después de una noche de ABUSOS INCONFESABLES", ¿no era eso una buena razón para marcharse? amenos de que yo mal entienda la frase, me parece motivo suficiente para irse, y que él no espere una segunda oportunidad, pero de tanto rogar la obtuvo.
El "prontuario" de María le daba una base para que desconfiara, pero considero que habría sido mejor gastar fuerzas en buscarla que en llamar a un número que él creía, era de un supuesto amante de su pareja, --bueno si de verdad la quería-.
Como siempre el pasado nos persigue y a veces, pese a todo lo bueno que hagamos y que estemos haciendo, por un tropiezo en nuestro camino nos catalogan de tal o cual forma, sirviendo nuestras caídas para que nos hundan en el barro, en vez de tendernos la mano para sacarnos de ahí.
Así le pasó a María, su pantano fue un manicomio, al que fue a parar por accidente buscando un teléfono.
Me imagino lo desesperante que debe ser estar en un lugar así, donde inmediatamente te fichan como "loca", una más en el rebaño, y peor aún, si estas a merced de una Herculina homosexual, que tan rápido como te hace una llave te manda "cartitas de amor" y te recita sus deseos sexuales al oído. Mientras tu "conejo" no hace nada por ayudarte.



Que genial :)... Este relato también fue victima de mi crítica.
ResponderEliminarEn mi caso, fue el que más me gustó, o mejor dicho el único. Mmm podría incluir "El rastro de tu sangre en la nieve" pero es muy romántico.
En fin, por lo que dices, queda en incógnita el por qué del triste y traumante desenlace.
Dicen que "todo en esta vida se paga",¿ pero será necesario tan crudamente?
Mi Lambdis, parece que lo que le sucedió a María fue un castigo juju pobre igual, da pena, lindo tu texto :DD
ResponderEliminarAl parecer todos quedamos asustados con lo que le paso a María y si, parece historia de película.
ResponderEliminarMe da risa, todos estamos tuteando a Gabriel, jajaja don Gabito, Gabo, Gabriel.. es realmente divertido esto. <3 Excelente entrada! (Como siempre :B)